Categoría: Poesía
Soliloquio del farero – Luis Cernuda
Cómo llenarte, soledad, Sino contigo misma. De niño, entre las pobres guaridas de la tierra, Quieto en ángulo oscuro, Buscaba en ti, encendida guirnalda, Mis auroras futuras y furtivos nocturnos, […]
Lo que dejé por ti – Rafael Alberti
Dejé por ti mis bosques, mi perdida arboleda, mis perros desvelados, mis capitales años desterrados hasta casi el invierno de la vida. Dejé un temblor, dejé una sacudida, un resplandor […]
Rimas – Gustavo Adolfo Bécquer
I Yo sé un himno gigante y extraño XLVIII Como se arranca el hierro de una herida XLVII Yo me he asomado a las profundas simas XLV En la clave […]
¡Ay de mi Alhama! – autor desconocido
Paseábase el rey moro — por la ciudad de Granada desde la puerta de Elvira — hasta la de Vivarrambla. —¡Ay de mi Alhama!— Cartas le fueron venidas — que […]
Campanas de Bastabales – Rosalía de Castro
Campanas de Bastabales: cando vos oyo tocar, mórrome de soidades. I Cando vos oyo tocar, campaniñas, campaniñas, sin querer torno á chorar. Cando de lonxe vos oyo, penso que por […]
La poesía es un arma cargada de futuro – Gabriel Celaya
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas, cuando […]
Noche – Vicente Huidobro
Sobre la nieve se oye resbalar la noche La canción caía de los árboles Y tras la niebla daban voces De una mirada encendí mi cigarro Cada vez que abro […]
Que tengo yo, que mi amistad procuras – Lope de Vega
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío pasas las noches del invierno escuras? ¡Oh cuánto fueron […]
Oriente flores – Manuel Machado
A Ramón del Valle Inclán Antonio, en los acentos de Cleopatra encantado, la copa de oro olvida que está de néctar llena. Y, creyente en los sueños que evoca la […]
Romance de Abenámar y el rey don Juan – autor desconocido
-¡Abenámar, Abenámar, moro de la morería, el día que tú naciste grandes señales había! Estaba la mar en calma, la luna estaba crecida, moro que en tal signo nace no […]